LITTLE SPAIN
Amigos, !he empezado a trabajar! Después de un mes de búsqueda infructuosa por las lluviosas calles de Manchester, por fin alguien me ha dado la oportunidad de ganarme un poco la vida. Durante el último mes me he pateado todos los pubs y salas de conciertos de esta maldita ciudad, he llamado a las puertas de decenas de teatros, hoteles y restaurantes y he enviado 50 currículums por internet a empresas de eventos y organizaciones de social care. Mi desesperación llegó a tales extremos que incluso fui a probar suerte a Canal Street, calle principal a partir de la cual se vertebra el moderno barrio gay, uno de los más importantes de la Gran Bretaña. Consciente de la atracción que parezco suscitar entre los maricones ingleses (he tenido alguna que otra experiencia desagradable que ya os contaré en otra ocasión) fui allí a ver si el manager gay de alguno de los mil bares, discotecas y restaurantes de la zona, se fijaba en mi y me contrataba, pero el plan tampoco surgió efecto. Hace ya unas cuantas semanas estuve haciendo una prueba en un pub de música en vivo cercano a la universidad, el Big Hands, un local muy popular entre los mancunian (así se autodenominan los habitantes de Manchester), pero no me cogieron y desde entonces todo el mundo se olvidó de mi. Aunque el hábito hace al monje y todas las horas que me pase en la calle, muerto de frío y mojado, no fueron en balde. Gracias a esto, en la oscuridad de uno de los tugurios más underground de la ciudad, conocí a Alfonso, uno de los más antiguos y célebres adeptos de la misteriosa secta española de Manchester. Este asturiano de origen llegó a UK en el 2001 y hace algunos años, tras intuir un filón, decidió montar uno de los negocios más fructíferos que he podido conocer. Consolidado ahora como uno de los traders más potentes del famoso mercado tradicional de navidad de Manchester, ha ido ampliando su negocio poco a poco. Empezó desde cero importando él mismo productos españoles a UK y viajando por las diferentes ferias gastronómicas del país vendiendo dos de los platos españoles más codiciados por los ingleses, a saber: ¡la paella y el chorizo! Con el tiempo, con los años, con la experiencia, estas dos delicias patrias se convirtieron en el principal valuarte y eje motor de su creciente imperio.
Pues nada, ahí estoy hasta el 22 de diciembre, currando 13h al día vendiendo a diestro y siniestro nuestros preciados alimentos. Aunque es un trabajo duro y me paso el día hablando castellano y catalán con los compañeros (trabajo con una chica de Sabadell y dos valencianos), hay muy buen rollo en general y nos lo pasamos bastante bien durante todo el día, metiéndonos con la gente y hablando de los profundos e interesantes temas de los que solemos debatir los de nuestra tierra: política, mujeres y fútbol, fútbol, mujeres y política, el orden de los factores no altera el producto.
Pues nada, si queréis pasaros a comer una paella, anotad esta dirección: Little Spain, Chrsitmas Market, Albert Square, Manchester. Ahí os espero…
noviembre 26th, 2009 at 11:23
Fotet uns pantalons de cuir arrapat i ja veuras com en contracten al barri gay!
noviembre 26th, 2009 at 13:30
q ídilic!! aki neva a l’hivern o q?
noviembre 27th, 2009 at 1:33
sí que neva pherio,
si em poso uns pantalons arrapats Mixu, no surto sencer de canal street!
amb tot el respecte als homosexuals,per cert
diciembre 28th, 2009 at 16:10
Al armenio no vam parlar ni de politica ni futbol (o si…?)
Salut
diciembre 29th, 2009 at 1:58
Eii, Ramón, gracies pel comentari… de ben segur que algún daquests temes van sortir, pero aquella nit, en temática conversacional, la podem salvar de la resta, eh???
Una abraçada i bon nadal!
junio 24th, 2010 at 22:36
Well , it’s quite interesting but i can’t get translation in one paragraph to read more .